Mi seductora Tossa

Cala Codolar

Canto a la cala de mis versos

Homenaje poético a la cala Codolar de Tossa de Mar.

Es  la cala Codolar

antaño el viejo puerto:

refugio de barcas blancas,

expresión de sentimientos,

inspiración del poeta

para sus versos veleros.

Imágenes marineras

con rocas de viejo anclaje,

asiento de embarcaciones,

colgadas de esquirlas grandes;

caricia de viejos cascos

y de quillas deslizantes.

Queda rezagada toda,

al amparo del silencio.

Custodiada a todas horas

por las vigías almenas,

y la majestuosidad

de sus murallas de piedra.

Es la cala Codolar

de Tossa, como una perla;

una joya irrepetible

dentro de la concha abierta

para que al amparo suyo,

yo desgrane mis poemas.

Es la cala Codolar

cúmulo de pensamientos,

nostalgia de pescadores,

eco de olas y vientos;

solarium de enamorados

venidos del universo.

Cada día al despedirme

de su luz y su misterio,

cuando ya tengo en mi mente

las estrofas de mis versos,

presiento que ella me dice:

¡adiós poeta, hasta luego.

Francisco Barbachano,

Tossa de mar, Agosto. 1998

Cartel

Ava Gardner y Mario Cabré

Empece a dejarme  seducir por Tossa de Mar en la década de los años sesenta durante mis tardes de café,  en  las amenas charlas con el inolvidable, Mario Cabré. Generalmente nuestro tema de conversación estaba relacionado con el mundo del teatro y la poesía; en alguna ocasión se había unido a la tertulia mi buena amiga, la poetisa, Paquita Maíllo, amiga también de Mario. Su fama de hombre polifacético como: torero, actor y poeta, no pasaba desapercibida; además, su intervención en la pelicula “Pandora y el irlandés errante” había incrementado su popularidad debido a los comentarios aparecidos en la prensa internacional en torno a su “romance” con la guapa actriz norteamericana, Ava Gardner. Debido a ello en varias ocasiones hablamos de la belleza y encantos de Tossa de Mar; no tanto del tema “romance” del que Mario evitaba hablar, si bien, en alguna ocasión, culpaba a la prensa (entonces descafeinada, del corazón; nada que ver con la impresentable prensa de hoy) del lío en que le habían metido.

Francisco Barbachano, junto al monumento de Ava

Durante uno de mis recientes inspirados y nocturnos paseos por los alrededores de las murallas de Tossa, acompañado por mi esposa Elisabeth, no pude resistir la tentación de inmortalizarme al lado del monumento de la bella musa Ava.

Tras diversas y esporádicas visitas y estancias en Tossa, hasta la década de los años noventa no empece a desplazarme con mayor frecuencia a esa hermosa localidad  marinera. Todo surgió después de una grata conversación con mi buena amiga la excelente bailarina y profesora de danza, Margarita Ponce, la cual me dio la dirección de “Can Tort”; donde podríamos hospedarnos mi esposa y yo, muy cerca de las pintorescas murallas. A partir de entonces los desplazamientos ya fueron más frecuentes y debido a ello, a lo largo de los años,   han sido muchas las buenas amistades establecidas con las gentes del lugar; algunas verdaderamente entrañables. Sin duda Tossa de Mar seduce al artista y al poeta. Su pintoresco paisaje y su especial luz, son una continua motivación de inspiración y estímulo creativo. CIertamente, ese “Paraiso azul”, con que alguien la denominó, sigue vigente en nuestros días. Su variada gastronomía, especialmente  abocada a la cocina marinera, es un verdadero placer para el paladar. De ella se desprende el mediterráneo más tradicional, sin olvidar el costumbrismo local de antaño: La cuina del Cim i Tomba, por ejemplo.

Septiembre 2010

Satisfactoriamente flanqueado por mis buenos amigos y excelentes restauradores, Julio Barba Giméenez y su esposa Anna, propietarios del restaurant El Portal, después de haber degustado  una suculenta paella marinera fruto de su variada y tradicional cocina, la cual nunca  defrauda a ningún paladar.

Septiembre 2010

De izquierda a derecha: Julio, Eli, Anna, y yo


En El Portal, un día de verano de 2010 con Eli y mis cuñados Prubi Martín


Al restaurant “El Portal”

1998

De izquierda a Derecha: Josep Maria, Eli, Gloria y yo


En el verano de 1998, durante nuestra estancia en Tossa, mi mujer y yo empezamos a frecuentar la cervecería “Don Juan”, un local con aire de mesón donde puede correr la cerveza, la sangría o el Whisky  y además, degustar: pan con tomate con jamón o unos pinchos al grill , entre otras muchas especialidades. Pronto establecimos una afectuosa amistad con sus propietarios: Josep Maria Ansón y su esposa GLoria, la cual se ha fortalecido con el paso de los años; siendo obligado seguir saciando  la sed en tan singular establecimiento donde, además, Eli y yo,  seguimos respirando  un aire de cordialidad amistad.

“Don Juan”

En el Don Juan, verano 2008

Joan Serrabona y Francisco Barbachano

Frente a la tienda de arte de mi buen amigo el  pintor local de Tossa de Mar, Joan Serrabona, el 28 de Agosto de 2008

Recorte de Prensa de la nota publicado en el semanario, Revista del Vallés de Granollers.

Grup de havaneres “Gavina”

La havanera que se presenta en el video es la titulada “Si jo tingués una barca”  interpretada por el grup “Gavina·” y editada en su último trabajo discográfico en el CD “Mosaic de havaneres”. La letra es de Francesc Barbachano y la música de Lluis María Nubiola


Published in: on 12 septiembre, 2010 at 10:12 am  Dejar un comentario  

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